La Visión del Padre José Sevald

Bajo un diálogo frecuente en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen en Osorno, el Padre José Sevald se sintió motivado a diseñar un proyecto de capacitación para las personas que acudían a él para una conversación que dejaba entrever la necesidad de sentirse útiles:

- "Padre José, por favor, "¿me podría conseguir un trabajo?"

- "¿Y qué sabe hacer usted?"

- "Bueno, yo puedo cocinar, limpiar, hacer labores de casa...."

En este contexto netamente laboral y misionero nació lo que hoy conocemos por Fundación Vocacional "El Carmen".

 

Breve Reseña Histórica de la Fundación Vocacional "EL CARMEN"

El Padre José Sevald, tras renovar las instalaciones de un viejo caserón de la calle Santo Domingo, fundó el 15 de Marzo de 1977 el entonces Instituto Vocacional "El Carmen". Luego en 1980 tras la caducación del arriendo y la venta del edificio por su dueño; se optó por arrendar una casa en la calle Esperanza, cercana a Balmaceda, pero debido a su difícil ubicación y acceso, el contrato se anuló a los tres meses. Durante meses quedo suspendido el Instituto, se buscó afanosamente algún lugar donde poder retomar las actividades, pero por las experiencias anteriores, se concluyó adquirir un edificio en propiedad. Después de cinco meses de interrupción, se logró reanudar las actividades en las actuales dependencias de Avenida Portales el 26 de Julio de 1981. En ese entonces la dirección del Instituto Vocacional "El Carmen" era dirigido por la señorita Lucila Soto; tal función la cumplio con alto espíritu social, hasta el 24 de mayo de 2012. Debido al cambio de lineamientos, con respecto a la gestión del Instituto, por parte de la Congregación Verbo Divino, la señora Herminia Vargas asume el día 24 de mayo de 2012

la dirección y el Instituto pasa a ser FUNDACION VOCACIONAL EL CARMEN S.V.D. acontar de esa fecha.

 

Misión de la Fundación Vocacional "EL CARMEN"

La misión de la Fundación Vocacional "El Carmen" es dar respuesta a la necesidad social de realización personal y también ayudar en la superación de la mujer y hoy en día también del hombre, mediante un programa de formación integral que facilita el acceso al mercado laboral a través de la capacitación en varias areas. Además se da un espacio importante a la formación humana y se estimulan las expresiones solidarias; asimismo, la responsabilidad, la conciencia social y la convivencia con la fe cristiana mediante los valores.